Se trata de la octava casa de estudios que deberá iniciar un proceso ordenado de cese de actividades, en un plazo máximo de dos años.
La universidad no ha podido demostrar el cumplimiento de ninguna de las ocho Condiciones Básicas de Calidad establecidas en la Ley Universitaria.

La SUNEDU, en coordinación con otras entidades públicas, supervisará que la universidad ofrezca alternativas a su alumnado para la continuación de sus estudios.

La Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU), mediante resolución de su Consejo Directivo, ha resuelto denegar el licenciamiento institucional a la Universidad Privada Telesup, debido a que esta no cumple con las Condiciones Básicas de Calidad (CBC) establecidas en la Ley Universitaria.

Como consecuencia de esta decisión, Telesup deberá iniciar un proceso ordenado de cese de sus actividades académicas, con un plazo máximo de dos años. De inmediato, la universidad ha quedado impedida de admitir nuevos estudiantes bajo cualquier modalidad. No obstante ello, los grados y títulos que la universidad emita durante el proceso de cese seguirán siendo válidos y reconocidos por la SUNEDU.

Mientras dure su proceso de cese de actividades, Telesup deberá ofrecer a su alumnado alternativas viables para continuar sus estudios. Ello implica ofrecer facilidades para traslados, a través de la suscripción de convenios con otras universidades licenciadas. Asimismo, los estudiantes que deseen permanecer en la Universidad podrán hacerlo, hasta la fecha establecida para el cese definitivo de la universidad, la cual no deberá exceder los dos años. La SUNEDU, en coordinación con el Ministerio de Educación y el INDECOPI, supervisará que el proceso de cierre se lleve a cabo de manera ordenada y cautelando los derechos del estudiantado.

Razones de la denegatoria
A lo largo de su proceso de evaluación, iniciado en 2017, la Universidad Peruana Telesup no ha sido capaz de demostrar el cumplimiento de ninguna de las ocho Condiciones Básicas de Calidad establecidas por la Ley Universitaria. Esto, a pesar de que en el semestre 2018-II la universidad dejó de dictar 18 carreras que tenían más de 5700 estudiantes. Entre las deficiencias más relevantes de la universidad, cabe mencionar:

No tiene una propuesta educativa consistente y claramente definida que justifique las diferentes modalidades de estudio (presenciales y semipresenciales) que ofrece a través de sus 52 programas. A la fecha ofrece las siguientes modalidades: i) presencial “clásica” de 16 semanas; ii) presencial “innovada” de 21 semanas; y iii) “distancia por plan mixto”. Al semestre 2018-II, 9427 estudiantes (46% del total) de la universidad eran semipresenciales.

Las limitaciones de su propuesta educativa se reflejan también en que no cuenta con información exacta respecto a la cantidad de horas lectivas, créditos, y tipo de estudio de los cursos y carreras ofrecidas.
No ha podido acreditar que algunas de sus instalaciones cumplen con los estándares mínimos de seguridad. Así, en el caso de su local de La Victoria (que recibe alrededor de 7000 estudiantes), la infraestructura no está debidamente preparada para brindar servicios educativos. Por otro lado, sus protocolos de seguridad no han identificado los riesgos asociados a los procesos especializados que llevan a cabo en sus laboratorios y talleres.
No cuenta con un sistema adecuado de gestión de residuos sólidos y líquidos peligrosos en sus locales de Ancón, Chosica y San Juan de Lurigancho, establecimientos donde se ofrece la carrera de medicina. Esto constituye un riesgo latente de seguridad y de salud pública para la comunidad en general.

No ha implementado una propuesta de investigación institucionalizada que garantice la producción de conocimiento. Se ha detectado inconsistencias entre los proyectos declarados durante el 2017-2018, las líneas de investigación que supuestamente impulsa la universidad, y sus programas académicos. A su vez, el presupuesto asignado y la cantidad de docentes dedicados a la investigación se ha reducido entre 2017 y 2019
Se ha encontrado un alto nivel de similitud con otros documentos en ocho proyectos de investigación desarrollados por profesores de la universidad en 2017 y uno del 2018. Pese a que cuenta con un Comité de Ética, no hay evidencias de que Telesup haya tomado medidas para investigar estos casos que comprometen la integridad académica.

La universidad no ha podido demostrar la disponibilidad de los servicios complementarios para los estudiantes de forma permanente y con personal idóneo. Así, por ejemplo, no se evidenció disponibilidad en el 2019 del servicio de salud durante toda la jornada de prestación del servicio educativo en los locales de Lince y San Isidro. No existe, tampoco, información detallada sobre el uso y fines de más de 5 mil becas de estudio.

Los recursos desarrollados por la universidad para tener conocimiento de la situación laboral de sus egresados no son suficientes ni pertinentes para una adecuada planificación y priorización de estrategias orientadas a mejorar la empleabilidad de sus egresados. Así, por ejemplo, no se encontró evidencia de la continuidad del servicio de la Bolsa de Trabajo a partir del 17 de abril de 2018, ni sustento para la sostenibilidad de dicho servicio en el periodo 2019-I. Por otro lado, si bien la universidad ha firmado 95 convenios interinstitucionales para facilitar prácticas a sus estudiantes, de acuerdo con la información recabada solamente un alumno se ha beneficiado por estas gestiones. Es decir, no hay evidencia de que dichos convenios hayan favorecido al alumnado. Esto es particularmente resaltante si se toma en cuenta que entre el 2009 y 2018, egresaron de esta universidad 4692 personas.

Responsabilidades de la universidad
La SUNEDU supervisará que Telesup informe sobre el mecanismo de continuación de estudios elegido por cada estudiante. Asimismo, la universidad debe remitir a la Superintendencia la información sobre sus egresados, graduados y titulados. Estos datos deben entregarse en un plazo de 60 días.

La fecha definitiva de cese de actividades académicas deberá ser informada a la SUNEDU con al menos seis meses de anticipación. Sin perjuicio de ello, la universidad podrá otorgar grados y títulos por un plazo máximo de 24 meses adicionales contados a partir de la fecha de cese definitivo. Los egresados que no hayan obtenido el grado o título en dicho plazo podrán solicitar su traslado, matrícula y/o convalidación de estudios en otra universidad que cuente con una carrera similar.

Durante el tiempo que Telesup siga brindando el servicio educativo, la SUNEDU y el Ministerio de Educación supervisarán el cumplimiento de estas obligaciones, de acuerdo con sus respectivas competencias. El incumplimiento podrá derivar en sanciones administrativas y denuncias penales contra la universidad y sus promotores.

La universidad deberá mantener el estado de sus indicadores evaluados de manera favorable durante el tiempo que siga brindando el servicio educativo. Esto, en virtud a los principios de interés superior del estudiante, de continuidad de estudios y de calidad académica.

Datos
La Universidad Privada Telesup cuenta con 7 locales autorizados para brindar el servicio educativo universitario, todos ubicados en la ciudad de Lima.

Ofrece 52 programas de estudio y atiende a 20274 estudiantes.
La SUNEDU le ha impuesto anteriormente una sanción por operar en locales no autorizados ubicados en Huamanga, Cusco y Pisco. El monto de la multa impuesta asciende a 2,3 millones de soles.

Fuente: SUNEDU

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